Derrame de sangre en el laboratorio: qué hacer paso a paso y si se rompe un tubo en la centrífuga
Cubrir, verter cloro al 0,5 % de fuera hacia dentro y esperar el tiempo de contacto. Esta guía reúne el procedimiento de la OMS para un derrame de sangre, la tabla para diluir el cloro según la etiqueta y qué hacer si un tubo se rompe dentro de la centrífuga, que es el derrame más peligroso del laboratorio.
En este artículo 10 apartados
Un derrame de sangre en el laboratorio se limpia en un orden fijo, y no con el primer trapo que haya a mano. Primero hay que ponerse guantes y protección ocular. Después se cubre el derrame con papel absorbente y se vierte encima hipoclorito de sodio con 5 g/l de cloro libre (0,5 %), aplicado desde el borde hacia el centro. Se deja actuar el tiempo de contacto, que la OMS fija como referencia en 30 minutos. Los vidrios se recogen con pinzas o con un cartón rígido, nunca con los dedos, y la zona se desinfecta otra vez al terminar. Si el tubo se rompió dentro de una centrífuga, el primer paso es no abrirla: se apaga el motor y se deja la tapa cerrada unos 30 minutos para que los aerosoles se asienten. En Venezuela, la norma COVENIN 2340-2:2002 exige además notificar el derrame al jefe del laboratorio y dejarlo registrado por escrito.
¿Qué se hace con un derrame de sangre, paso a paso?
El procedimiento que sigue es el del capítulo 14 del Manual de bioseguridad en el laboratorio de la OMS, adaptado al mesón de un laboratorio clínico. Vale para sangre, suero, orina y cualquier otro fluido potencialmente infeccioso:
- Protégete antes de tocar nada. Guantes, bata de manga larga y, si el derrame salpicó o está a la altura de la cara, lentes o pantalla facial.
- Cubre el derrame con papel absorbente o paños para contenerlo y que no se extienda.
- Vierte el desinfectante sobre el papel y sobre la zona inmediatamente alrededor, no solo en el centro de la mancha.
- Aplícalo en círculos concéntricos, de fuera hacia dentro. Si empiezas por el centro, empujas el líquido contaminado hacia la superficie limpia.
- Espera el tiempo de contacto. La OMS pone como referencia 30 minutos. Es el paso que más se salta, y sin él el desinfectante no ha terminado de actuar.
- Retira todo el material. Los vidrios rotos y los objetos punzantes se juntan con una pala o un trozo de cartón rígido y van directos al contenedor de punzocortantes.
- Limpia y desinfecta la zona otra vez. Si el derrame era grande, repite los pasos 2 a 5.
- Desecha como material contaminado el papel, los paños y los guantes, en un recipiente a prueba de fugas y de perforaciones.
Hay un detalle del manual que casi nadie aplica: si la sangre salpicó una orden, un formulario o cualquier papel escrito a mano, se copia la información a un formulario nuevo y el original se tira como desecho contaminado. No se seca ni se guarda en el archivo.
¿Cómo se prepara el cloro al 0,5 % para un derrame?
La OMS distingue dos concentraciones de hipoclorito de sodio: 1 g/l de cloro libre (0,1 %) para el trabajo general y 5 g/l (0,5 %) para derrames de sangre o cualquier derrame con mucha materia orgánica. La diferencia importa, porque la materia orgánica consume el cloro: la misma solución que desinfecta bien un mesón limpio se queda corta sobre un charco de sangre.
El error habitual está en la dilución. El manual de la OMS parte de una lejía doméstica con 50 g/l de cloro libre (5 %), que se diluye 1:10 para derrames y 1:50 para uso general. Pero no todo el cloro que se vende tiene esa concentración, así que la proporción se calcula con la que figura en la etiqueta:
| Concentración en la etiqueta | Para 1 litro al 0,5 % (derrames) | Para 1 litro al 0,1 % (uso general) |
|---|---|---|
| 5 % | 100 ml de cloro + 900 ml de agua | 20 ml de cloro + 980 ml de agua |
| 4 % | 125 ml de cloro + 875 ml de agua | 25 ml de cloro + 975 ml de agua |
| 3,5 % | 143 ml de cloro + 857 ml de agua | 29 ml de cloro + 971 ml de agua |
| 2,5 % | 200 ml de cloro + 800 ml de agua | 40 ml de cloro + 960 ml de agua |
La cuenta para cualquier otra etiqueta: mililitros de cloro = 1.000 × concentración deseada ÷ concentración del producto. Para llegar al 0,5 % con un cloro al 3,5 %, son 1.000 × 0,5 ÷ 3,5 ≈ 143 ml.
Tres reglas de manejo, también de la OMS:
- Prepárala a diario si se usa varias veces al día sobre material con mucha materia orgánica. La solución libera cloro y pierde fuerza con el tiempo, sobre todo en un recipiente abierto y con calor. Si se usa poco, la OMS admite que dure hasta una semana.
- Nunca la mezcles con ácidos. Libera cloro gaseoso, que es sumamente tóxico. Por lo mismo, se prepara y se usa en una zona ventilada.
- No la uses sobre metal, porque el cloro es corrosivo. Y eso lleva directamente a la centrífuga.
¿Qué se hace si se rompe un tubo dentro de la centrífuga?
Es el derrame más peligroso de un laboratorio clínico, porque un tubo que se rompe girando no gotea: pulveriza la muestra en aerosoles dentro de la cámara. La COVENIN 2340-2:2002 lo incluye con nombre propio entre las emergencias que el laboratorio debe tener previstas por escrito (sección 5.1.8, literal e: «rotura de los tubos en centrifugación que no tengan cubiertas de seguridad»). El procedimiento de la OMS para las centrífugas sin cestillos de seguridad, que son las de la mayoría de los laboratorios pequeños, es este.
Si te das cuenta mientras está girando
Apaga el motor y no abras la tapa. Déjala cerrada, por ejemplo durante 30 minutos, para que el material se pose. El impulso de abrir enseguida para ver qué pasó es justo lo que hay que evitar: la nube de aerosoles sigue suspendida dentro.
Si lo descubres al abrir la centrífuga ya detenida
Vuelve a cerrar la tapa de inmediato y déjala cerrada unos 30 minutos. En los dos casos se avisa al responsable de bioseguridad del laboratorio antes de empezar la limpieza.
Cómo se limpia
- Usa guantes gruesos, de goma resistente, con guantes desechables encima si hace falta. Un guante desechable solo no protege de un corte con vidrio.
- Recoge los fragmentos con pinzas, o con algodón sujeto con pinzas. Nunca con los dedos.
- Sumerge en desinfectante los tubos rotos, los fragmentos, los cestillos, los soportes y el rotor, con un desinfectante no corrosivo de eficacia conocida contra los microorganismos en cuestión.
- Los tubos que quedaron enteros, con sus tapones, van a un recipiente aparte con desinfectante, para poder recuperarlos.
- Limpia la cubeta con un paño empapado en el mismo desinfectante, repite la operación, lava con agua y seca.
- Todo el material de limpieza se desecha como material infectado.
Si la centrífuga tiene cestillos de seguridad
Si los cestillos son de cierre hermético, el derrame queda contenido. Según la OMS, esos cestillos se cargan y descargan en una cabina de seguridad biológica. Si sospechas que un tubo se rompió dentro, se afloja la tapa con cuidado y el cestillo se esteriliza en autoclave o se desinfecta con agentes químicos.
¿Por qué no se usa cloro en el rotor?
Porque lo corroe, y un rotor corroído es la causa de la próxima rotura. La OMS es explícita en dos puntos: para descontaminar el rotor y los cestillos pide un desinfectante no corrosivo, y para equilibrar cestillos vacíos prohíbe el suero fisiológico y la solución de hipoclorito, «porque ambos productos corroen los metales». En su lugar indica agua destilada o alcohol al 70 %.
La COVENIN 2340-2 lo dice de otra forma en su sección 6.7.1: la seguridad mecánica es condición previa de la seguridad microbiológica. Cuál es exactamente el desinfectante compatible con tu rotor lo dicen las instrucciones del fabricante de la centrífuga, que ambas normas mandan seguir. Conviene buscarlo antes del accidente y no durante.
¿Cómo se evita que se rompa el próximo tubo?
La mayoría de las roturas se evitan antes de pulsar el botón. Esto es lo que exige la COVENIN 2340-2 (sección 6.7.2) para centrifugar material del Grupo de Riesgo II, que es el de la inmensa mayoría de las muestras de un laboratorio clínico, completado con el manual de la OMS:
- Equilibra por peso, no a ojo. Las camisas y los soportes se emparejan por peso con los tubos puestos, y los tubos se colocan en pares opuestos, llenos hasta el mismo nivel.
- Arranca despacio y sube la velocidad de forma progresiva, para que los soportes no se desencajen.
- Inspecciona cada tubo antes de usarlo. Tienen que ser de paredes gruesas, y la OMS prefiere el plástico al vidrio. Un tubo con una fisura no se centrifuga.
- Tapa siempre los tubos, con tapón de rosca si es posible, y deja libre entre el líquido y el borde el espacio que indique el fabricante.
- Revisa la cámara a diario. Manchas o suciedad en el rotor son señal de que algo está goteando, y la OMS pide además buscar corrosión y grietas en rotores y cestillos.
¿Qué lleva un kit de derrames?
La OMS exige dos cosas antes de que ocurra el derrame: que el kit esté fácilmente accesible y que el procedimiento esté escrito y a la vista. Un kit que está en el depósito, o un procedimiento que vive en la memoria de una persona, es lo mismo que no tenerlo. Lo mínimo para un laboratorio clínico:
| Elemento | Para qué |
|---|---|
| Guantes desechables y un par de guantes gruesos de goma | Limpieza general; vidrio roto y centrífuga |
| Lentes o pantalla facial | Salpicaduras al verter el desinfectante |
| Papel absorbente o paños | Contener el derrame antes de desinfectar |
| Hipoclorito de sodio y un envase medidor | Preparar la solución al 0,5 % en el momento |
| Pinzas y una pala o cartón rígido | Recoger vidrios sin tocarlos |
| Contenedor de punzocortantes y bolsa de desechos peligrosos | Descartar lo recogido según la norma de desechos del laboratorio clínico |
| Letrero de «no pasar» | Aislar la zona si el derrame es grande |
| Copia impresa del procedimiento y el formato de registro | Que nadie improvise |
¿Cuándo un derrame obliga a desalojar el laboratorio?
La mayoría de los derrames de un laboratorio clínico son unas gotas o un tubo volcado sobre el mesón, y se resuelven con el procedimiento de arriba. Pero la cuarta edición del manual de bioseguridad de la OMS marca un protocolo distinto cuando el derrame tiene un riesgo inicial alto: mucha formación de aerosoles, un volumen grande, un líquido muy concentrado —un cultivo, por ejemplo— o un agente de alta patogenicidad. En ese caso:
- Todo el personal sale de la zona de inmediato.
- Las personas expuestas van a evaluación médica sin esperar.
- Nadie vuelve a entrar hasta que los aerosoles se dispersen y las partículas más pesadas se depositen. La edición anterior del manual daba como orientación una hora, y hasta 24 horas si el laboratorio no tiene un sistema central de extracción de aire.
- Se señaliza la puerta con un letrero de entrada prohibida.
- Se avisa al responsable lo antes posible.
- La descontaminación empieza después, con la protección adecuada y, si hace falta, protección respiratoria.
Un tubo roto dentro de la centrífuga es la versión pequeña de este mismo caso: por eso la tapa se deja cerrada en vez de desalojar la sala.
¿Qué hay que registrar después de un derrame, y a quién avisar?
La COVENIN 2340-2:2002 es directa en su sección 5.1.1 (punto 14): todos los derrames, accidentes y exposiciones reales o potenciales a material infeccioso se notifican de inmediato al jefe del laboratorio, se desinfectan y se reportan a la autoridad sanitaria competente. Además, exige llevar un protocolo escrito de cada episodio y, después, evaluación, vigilancia y tratamiento médico cuando sea necesario.
Fíjate en la palabra «potenciales». Un derrame que no salpicó a nadie también se registra. La OMS lo llama cuasiaccidente y pide revisarlo igual que un incidente con exposición, buscando la causa de fondo: es la forma más barata de encontrar el fallo antes de que alguien se lesione.
Si alguien sí resultó expuesto —una salpicadura en los ojos o la boca, o un corte con el vidrio del tubo—, el caso cambia de categoría. La LOPCYMAT define como accidente de trabajo la lesión producida por la exposición a agentes biológicos (artículo 69), y su artículo 73 obliga a informarlo de inmediato al INPSASEL y a presentar la declaración formal dentro de las 24 horas siguientes. Qué hacer con la persona expuesta, y en qué plazos, está explicado en la guía sobre qué hacer tras un pinchazo con aguja en el laboratorio, que sigue el mismo reloj.
¿Por dónde empezar esta semana?
- Arma el kit de derrames con la lista de arriba y ponlo donde se procesan las muestras, no en el depósito.
- Imprime el procedimiento en una sola página, con la tabla de diluciones del cloro que usa tu laboratorio, y pégalo junto al kit.
- Busca en el manual de tu centrífuga qué desinfectante acepta el rotor, y anótalo en esa misma página.
- Revisa hoy los tubos, el rotor y los cestillos, buscando fisuras, corrosión y manchas.
- Crea el formato de registro de incidentes, aunque sea una hoja: fecha, qué se derramó, dónde, quién limpió, si hubo alguien expuesto y a quién se avisó.
Este procedimiento es uno de los tres que conviene tener escritos antes que ningún otro: derrame, pinchazo y rotura en la centrífuga. El resto del programa, desde el equipo de protección por área hasta el manual, está en la guía de normas de bioseguridad en el laboratorio clínico. Si el derrame ocurre fuera del laboratorio, con un paquete que llega roto, el procedimiento cambia y está en la guía de transporte de muestras biológicas.
Preguntas frecuentes
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¿Se puede limpiar un derrame de sangre con alcohol?
No es la primera opción. La COVENIN 2340-2:2002 (5.1.9.2) recomienda el hipoclorito de sodio y el formol para el trabajo general de laboratorio, y deja los alcoholes para trabajos especiales, siempre que se haya comprobado su eficacia contra el agente. Para un derrame de sangre, la OMS indica hipoclorito con 5 g/l de cloro libre, porque la materia orgánica reduce la acción del desinfectante y hace falta una concentración alta.
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¿Qué uso si no tengo cloro líquido?
Hipoclorito de calcio en gránulos o comprimidos, que suele tener alrededor de un 70 % de cloro libre. Según la OMS, disolviendo 7 g por litro se obtienen 5 g/l de cloro libre, la concentración para derrames de sangre, y con 1,4 g por litro se obtiene 1 g/l, la de uso general.
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¿Cuánto hay que esperar para abrir la centrífuga si se rompió un tubo?
La OMS da como orientación unos 30 minutos con la tapa cerrada, tanto si la rotura se nota con la centrífuga girando como si se descubre al abrirla. Si se descubre al abrir, la tapa se vuelve a cerrar de inmediato. La espera deja que los aerosoles se depositen dentro de la cámara en vez de salir a la cara de quien abre.
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¿Un derrame de sangre hay que declararlo ante el INPSASEL?
Solo si hubo una persona expuesta. La LOPCYMAT obliga a declarar en 24 horas los accidentes de trabajo, y su artículo 69 los define por la lesión que producen, incluida la exposición a agentes biológicos: una salpicadura en una mucosa o un corte con el vidrio del tubo entran ahí. Un derrame sin nadie expuesto, en principio, no encaja en esa definición, pero la COVENIN 2340-2 exige notificarlo al jefe del laboratorio y dejarlo registrado por escrito.
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¿Hay que apagar la cabina de seguridad biológica para limpiar un derrame dentro de ella?
No. La OMS indica limpiar el derrame de inmediato y con la cabina en funcionamiento, para que el flujo de aire siga conteniendo los aerosoles. El desinfectante se aplica de forma que se formen los menos aerosoles posible, y todo lo que haya tocado el material derramado se desinfecta o se esteriliza en autoclave.
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